Agua potable

La Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea consideran el agua potable como aquella que una persona puede beber todos los días, durante toda su vida y sin ningún riesgo para su salud.

Cuando nos llega a casa es de absoluta confianza, ya que ha superado con creces todos los controles que marcan las autoridades sanitarias de nuestro país, la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud.

Para hacer estos cálculos y definir los niveles de potabilidad, los investigadores toman como base el consumo diario de una persona a lo largo de toda su vida –2 litros diarios de agua del grifo durante 70 años–, con unos márgenes de seguridad muy elevados. Por este motivo, podemos afirmar que el agua potable que bebemos tiene total garantía sanitaria y la podemos beber tranquilamente toda la vida.

Esto es posible gracias a la aplicación de los tratamientos de potabilización más avanzados, y a un control eficaz y constante de la calidad del agua suministrada.